lunes, abril 27, 2009

Cubrebocas (a propósito de la influenza porcina)

Este medio día acompañé a mi señora esposa a buscar el cubrebocas que estaba empeñada en adquirir para evitar el contagio de la ya muy conocida influenza porcina. Visitamos al menos cinco grandes y pequeñas farmacias, y en todas ellas estaba agotado el producto. Al final en una farmacia homeopática venimos a dar, por fin, con el demandado artilugio. Adquirimos una buena dotación familiar y nos fuimos buenamente a comer.

En el camino, yo observaba como nuestra ciudad capital de Morelia se iba poblando cada hora con más y más personas con susodicho aditamento de tela con el que cubrían su boca y nariz. Más que un utensilio sanitario, parecía que la gente portaba un accesorio de moda.

En el mismo trayecto supe que se había decretado la suspensión de clases en todo el país y que en Morelia los niños estaban siendo retirados de las escuelas. De igual forma atestigüé la llamada de una amiga que recomendaba ir de inmediato al super a comprar agua y comida enlatada; me enteré que la Organización Mundial de la Salud estaba estimando la gravedad de la expansión de los contagios y que en Europa llaman a este brote de influenza porcina como a la “Gripe Mexicana”. Por la mañana ya había advertido en una reunión cómo la gente evitaba saludarse de mano y rehusaba hacerlo con un beso, y cómo una de las asistentes con un claro cuadro gripal era tratada hasta con sesgos discriminatorios. Me sentí como en una película de trama apocalíptica y me llamó la atención lo rápido que una campaña de prevención sanitaria puede derivar en pánico colectivo.

No quiero, ni puedo aunque lo intentara, evadir la gravedad de la situación. Estamos ante una epidemia que puede derivar en una pandemia, si el contagio hasta ahora más intenso en América del Norte (no solo México) continúa expandiéndose por otros países del continente o, más aún, en Europa.

La situación es delicada, pero no debería (ni ahora ni nunca) ganarnos la partida los rumores, la ansiedad ni el pánico. Si se detecta a tiempo, la enfermedad es completamente curable y el día de ayer el presidente Felipe Calderón aseguró que contamos en el país con las dosis suficientes del medicamento que la cura. Las autoridades están haciendo su trabajo y debemos estar atentos y cumplir sus recomendaciones, que ya todos conocemos bien.

La información clara, oportuna, realista de la autoridad será clave en estos momentos para orientar a la ciudadanía y evitar que la ansiedad cunda entre nosotros. De nuestra parte, deberemos guardar la calma, mantenernos informados, cuidar de nuestros niños y ancianos, y tomar las precauciones que se difunden profusamente por este y todos los medios de comunicación.

En estos momentos, un buen cubrebocas será mucho mejor remedio que cualquier rumor o pánico.

(Comentario presentado en el noticiero de Canal 13 Televisa de Michoacán, el lunes 27 de abril del 2009)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Osea pero en un noticiero de CCN creo que se llama, mencionaron que el primer caso se hallo en Veracruz el 2 de Abril, osea si se hubiera tomado ese paciente para prevenir esa nueva enfermedad, no tendriamos este caos si se le pudiera llamar asi, en estos momentos, y asi tambien no hubiera angustia a nivel internacional, aqui si solo una persona se hubiera tomado la importancia de tomar a esa persona del dos de abril, como sucedio en EUA, en el cual se tomo aprisa y no hubo muertes, en estos momentos ya pocos recordarian la noticia como "Un virus de Influenza prevenido gracias a tal persona", pero asi son los hechos.

Saludos de parte de Luis Alberto, 16 años.

Carlos González Martínez dijo...

Estimado Luis Alberto,

primero que nada: gracias por entrar a mi blog! Espero que lo encuentres de alguna manera interesante. Ojalá me puedas hacer recomendaciones para mejorarlo.

Segundo, estoy de acuerdo contigo que la falta de un sistema de salud pública eficiente nos pone en la circunstancia de ser todavía más vulnerables ante contagios infecciosos como la que ahora estamos viviendo.

Lo importante ahora es guardar la calma y exigir que las autoridades hagan bien (mejor) su trabajo, no crees?

Saludos,

elizabeth ross dijo...

un cubrebocas, si
un tapabocas, nunca!

gracias por el house....
besitos!!!

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo
Ross, un cubrebocas si, un tapabocas no!!!.. sigan escribiendo como lo hacen. Un cariñoso abrazo por la sencible pérdida de tu abue!!.

Oasis.