domingo, febrero 15, 2009

Amor de amig@s (dormingo)

Ganas de estar allí, aquí, allá para siempre, de ser por siempre, de atraer a los astros y su eternidad a este instante que serán todos los instantes, todos los momentos, en todas las circunstancias, por todas las razones y aún más sin necesidad de ninguna en especial, para todas las causas y por aquellas que no logren realmente nunca llegar a serlo. Convicción de quererte fluida y transparentemente, sin reparos, sin rencores, sin ataduras, sin remordimientos ni censuras, con toda el alma, con toda beligerancia, con y en todo el tiempo, en todo modo, en todo lugar.

Porque no espero nada a cambio, excepto tu renuncia a esperar algo a cambio. Porque un día nos conocimos y nos hicimos para siempre. Porque no hay distancias ni tiempo y sí mucha, toda, la entereza a estar allí cuando me necesites, cuando te necesite, cuando nos necesitemos. Porque basta una llamada cada muerte de obispo o un café a destiempo o llegar una madrugada a tu casa o una buena parranda juvenil en medio de tanta edad y tantas historias. Porque sé que me vas a escuchar cuando nadie me oiga, que me vas a ver cuando me quiera desaparecer, que me vas a dar aliento cuando me haga falta respirar. Porque sé que me apoyas, me criticas, me despedazas los castillos con tus naipes de fuego fraterno. Porque me animas a andar por el sendero que una buena tarde descubrimos juntos, a quedarme en el recinto purificador que un día nos construimos para siempre, porque nos hicimos camaradas, compañeros, cómplices, arquitectos, ingenieros, astrólogos, psicólogos, estrategas, músicos, poetas y tontos de capirote, como nos vimos en los textos del grande Neruda.

Porque veo en tu mirada y porque basta una de ellas, una mirada, entre nos para descubrir todo, para decirnos, contarnos, alertarnos, festejarnos, entendernos todo. Porque sé que eres mi amig@, porque estamos aquí parados en este planeta que gira y da vueltas alrededor del sol, entiendo y vivo que es cierto que la amistad es el amor más puro; porque es irredento e incondicional, constante y sonante como las carcajadas que nos hemos sembrado y como los llantos con que las hemos regado.

Porque aquí la reciprocidad existe y es plena, pero no se mide. A diferencia de algunos otros territorios del amor, aquí no hay aniversarios, ni cuentas por pagar, ni agravios por saldar, ni platos por lavar, ni camas por tender, ni mitades por establecer y repartir; solo hay un amor sincero y puro, suave y ligero, simple y llano, como el de un amigo, como el de una amiga. Por eso, con Whitman y Benedetti del brazo te digo que yo te canto y yo te celebro, amig@ de mi vida, y que sabes que puedes contar conmigo, no hasta dos o hasta diez, sino contar conmigo.

(Domingo publicado en la versión impresa de Cambio de Michoacán del 15 de febrero del 2009... y en obvia referencia a la señalada y muy comercial fecha del 14-f)(La viñeta es de Ana Lucía Solís, Colibrí)

3 comentarios:

waldo dijo...

hola amigo tanto tiempo estuve ocupado en descansar en desocuparme y ya volvi a la rutinade ocuparme y leolo de hoy usted debe tener buenos amigos en especial por lo que cree de la amistad en especial porque le gusta compartir un buen tinto

Carlos González Martínez dijo...

Amigo,

en efecto, buenos amigos y algún buen tinto. Un maridaje excelso, no?

Un abrazo

Carlos

FeRrUk^S dijo...

Primero amigos,complices.. después,amantes..