lunes, diciembre 22, 2008

Noche Buena, Noche de Paz (dormingo)

Está en la naturaleza y propósito de estos dormingos la celebración de la vida, en su cotidiana y profunda trascendencia y disfrute. Se practica aquí un onírico hedonismo existencial que propone hacer un alto en el camino y el despeñadero para llamar la atención sobre la importancia de las pequeñas cosas y sobre el virtuosismo simple y tremendo de estar vivos. Vivos en efímera estadía que bien vale la pena –literalmente- vivir con alegría.

Por ello el dormingo procura, propone y proclama nuestro derecho a disfrutarnos en vida. De allí que insista hasta la necedad más irredenta en que pongamos atención y evitemos que se nos vayan los detalles sutiles de la vida diaria, como pequeños eslabones generosos y definitivos de nuestras grandes historias de vida, a los que hay que potenciar en conciencia y disfrute.

Y pocos momentos para insistir en ello como aquellos que nos ofrece nuestra cronófila adicción por los festejos del calendario, entre ellos –muy señaladamente- el que habrá de cumplirse la noche de este próximo miércoles.

A la noche del 24 de diciembre le hemos dado por llamar la Noche Buena que es también, y correctamente, la Noche de Paz. Digo correctamente porque lo resulta comparar la bondad con la paz. Una noche y fecha, como sabemos, de gran significado cultural y religioso, que –dicho con todo el respeto- en este argumento es lo de menos. Lo de más, lo de mayor importancia, es la ocasión que deliberadamente nos disponemos para sentirnos y sentir a los demás, regalándonos a nuestros seres queridos.

Buen momento para reflexionar y para procurar la bondad. Yo le propongo muy sentidamente, amable lector, que se prepare para la ocasión, para disfrutar los instantes de esta celebración y encontrar la dimensión de su significado. Por eso le sugiero que se disponga para los demás, en disfrute de sí mismo.

¿Por qué no, por ejemplo, cocinar para los demás? Pero cocinar-cocinar. Es decir: preparar un guiso que requiera de cocción. Ésto es que necesita de calor, esmero y tiempo. Un horno como hogar, paciencia, cuidado y dedicación serán sus ingredientes principales. Como la vida misma. Verá que es lindo. Más lindo cuando lo ofrende en una mesa rodeada de los suyos. Entonces, la calidez de la bondad y la paz serán con usted.

Entonces podrá apreciar, como destellos de luz diáfana cómo las pequeñas cosas significan a los grandes acontecimientos. Como en esta Noche Buena, como en esta Noche de Paz, como en la vida misma. Felicidades a tod@s!!

(Dormingo publicado en la versión impresa de Cambio de Michoacán de 21 de diciembre del 2008)

1 comentario:

waldo dijo...

feliz navidad a usted tambien amigo creo que lo que usted dice se llama navidad, y es el sentimiento lo que vale mas alla si es guizo o caviar...
cada vez que entro al blog me quedo mirando el dibujo del quijote entre los girasoles de donde lo saco?